El
municipio de Cuadros estuvo poblado en la antigüedad por los Romanos, como lo
testifican el Castro, el valle de Valdecastro con sus fuentes, la Vallina de la Griega, Villalbura, las
explotaciones de oro en el valle del Espinadal y en el Cillerón y sobre
todo por el paso por su término de la calzada romana que unía León con
Asturias.
Los asentamientos de las poblaciones actuales, tuvieron su origen en la
repoblación medieval efectuada por los primeros Reyes Leoneses y que tuvo un
carácter eclesial, debido a los caminos de peregrinos desde León a San Salvador
de Oviedo, uno utilizando la antigua calzada romana y el otro por la margen
derecha del río Bernesga; junto a ellos nacieron los monasterios de Carbajal de
la Legua y
Santo Tirso de Valdecastro así como los hospitales de San Martín de Cuadros,
Cabanillas y Santa Lucía de Cascantes.
Cuando el Rey leonés Alfonso IX delimitó el Alfoz de la ciudad de
León, en la actualidad existen hitos que perduran de aquellos límites. El
santuario de Camposagrado, la construcción de la iglesia de Cuadros en sentido
contrario a las del resto de la zona y el sobrenombre de la Jurisdicción otorgado
a la localidad de Cabanillas. Estos límites eran civiles como eclesiásticos ya
que también servían para delimitar el Obispado de León y Oviedo.
Desde entonces quedaba formada el área administrativa del Alfoz de León y
lo formarían: Cuadros y Villalbura, Campo y Santibáñez, Carbajal y Valle,
Pobladura, Sariegos y Azadinos; Lorenzana y Cabanillas eran de realengo y
quedarían todos en el concejo o hermandad del Bernesga de Arriba y sus merinos
tenían la residencia en la actual Cuadros.
Esta Hermandad estuvo dedicada a la agricultura y especialmente a la ganadería
sirviendo como despensa del Alfoz de León.
Los mozárabes procedentes del Al-Andalus serían los constructores de dos
presas que abarcarían de norte a sur todo el Alfoz. La presa de los molinos que
nace en el río Bernesga, en término de Cabanillas de la Jurisdicción y
desagua en la presa del Infantado en el término de Campo y Santibáñez y
ésta última desagua en el término de Vega de Infanzones, con ellas se
crean nuevos regadíos y más tarde servirían también como fuerza hidráulica. A
principios del siglo XX sobre ellas había 8 molinos harineros,un batán, una sierra
y una central hidroeléctrica que suministraba energía eléctrica a todo el
municipio. A finales del siglo XVIII, el insigne asturiano Jovellanos, ministro
de la Corte e
impulsor de las comunicaciones con la
Meseta, ordena construir la carretera León-Asturias, el tramo
de La Robla-León
por la Venta de
la Tuerta
abandonando la antigua Calzada Romana ya que estaba sometida a constantes
desprendimientos hacia el río, por lo que a partir de aquella fecha las
poblaciones de la margen izquierda del río, sufrieron el aislamiento y
diezmaron su población y otros como San Pelayo, Villalbura y Valle,
desaparecieron y sólo se conservan ruinas y el silencio de sus restos.
Con la llegada del ferrocarril a mediados del siglo XIX que cruza el municipio
de norte a sur, se crea la estación de Santibáñez, núcleo importante de
mercancías, y parque de carbones, asimismo se construyen en sus
inmediaciones 11 hornos para la cocción y fabricación de ladrillos con
destino a entibar los túneles del Puerto de Pajares en construcción hacia Asturias.
Con la desaparición de los señoríos nace el municipio de Cuadros y lo
integrarían Cuadros, Campo y Santibáñez, los realengos de Lorenzana y
Cabanillas de la
Jurisdicción, Valsemana, La Seca y Cascantes procedentes del Concejo de
Alba.